|
|
"DEJANOS TU HISTORIA EN EL CORREO DE CONTACTO Y EN BREVE APARECERA AQUI"
Yo particularmente, voy a escribir mi pequeña gran historia, aunque, no tenga muco que ver con esto, pero para mi es muy importante, y mi deseo es que quede aquí. Como os cuento en mi perfil, mi historia con los coches se remonta a la niñez, incluso más diría yo, casi a cuando nací allá por enero de 1981. Mis padres han sido gente que ha vivido siempre en el campo, una vida precaria pero sin faltas en aquella época. Un día, haya por el año 1971, tomaron la decisión de comprarse su coche, y digo su coche porque antes si te comprabas uno, era para toda la vida, no como ahora, que cambiamos de coche como de camisa, pues bien, para ello contaban con la ganancia de los años previos cultivando la tierra, pero la cosecha de ese año fue nefasta y no pudieron comprar su tan deseado coche, así, que tuvieron que esperar hasta el año siguiente, para repetir la operación y esta vez, con total éxito. En el año 1972 estrenaron el Dyane 6, ahora ya, solo les faltaba, tener descendencia. Pasaron los años, pero por más que lo intentasen mi madre no quedaba en estado, una desgracia de la que nadie esta exenta de sufrir, hasta que tomaron la decisión de la adopción, y fue aquí cuando entre yo en escena. Como ya he dicho antes, yo nací en Madrid, un 16 de enero de 1981, y la diosa fortuna, hizo que un humilde pareja que venia de un pueblecito de Almería y sobre un flamante Dyane 6, viniesen a convertirme en el niño mas afortunado del mundo. Ahí empezó mi historia, con dos días de vida, dos papas nuevos y un precioso Dyane 6. El tiempo fue pasando, como por desgracia le ocurre a todo el mundo, y con 17 años de edad, un accidente en casa, se llevo a mi padre para siempre, dejándonos solos a mi madre y a mí, y llevándose la mitad de nuestro corazón. Mi buena madre va a cumplir pronto 85 años y sigue siendo una “citronera” de los pies a la cabeza, ya no conduce, pero hasta hace poco le ha gustado pasearse en ese coche que tanto trabajo les costo tener. Es un poco gruñona, pero siempre esta ahí para lo que sea, y como madre que es, lo hace a cambio de nada. Para mí, es la mejor madre del mundo, y por más que intente, no podré expresar con merecido acierto, el agradecimiento que les tendré hasta el fin de mi vida. Cariño, bondad y amor, han sido una constante en mí día a día. Siempre he escuchado que una familia no se elige, es la que a uno le toca, pues ese no fue mi caso, a mi me eligieron, y soy el mas feliz del mundo. Saludos para todos. |